Ópera y conciertos en Praga

Teatro Nacional de Praga


I, € 67
II, € 62



Aida, Ópera de G. Verdi

Aida, Ópera de G. Verdi

Es innegable que Aida es un éxito operístico, una epopeya realizada para satisfacer la curiosidad del siglo XIX sobre todo lo egipcio. Pero, gracias al genio de Giuseppe Verdi, es mucho más que un espectáculo visual.

Con libreto de Antonio Ghislanzoni, basado a su vez en un escenario de Auguste Mariette, Aida posee uno de los mejores y más íntimos triángulos amorosos del mundo de la ópera. La historia es una representación brillante de lo que sucede cuando el amor por alguien se ve enfrentado con el amor por la patria.

Egipto y Etiopía están en guerra. Aida, una esclava en la casa real egipcia es, en realidad, la hija del rey de Etiopía. Tanto ella como Amneris, hija del Faraón, se han enamorado de Radamés, quien está al mando de las fuerzas egipcias. Radamés ama a Aida pero, tras derrotar a los etíopes, la recompensa por su victoria es la mano de Amneris. Cuando el joven capitán hace su entrada triunfal con su ejército, ignora que Amonasro, padre de Aida, es uno de sus prisioneros.

Persuadida por Amonasro, Aida consigue que Radamés le revele su plan para la invasión de Etiopía. Amneris escucha su conversación, y el joven es arrestado y juzgado por traición. Éste se niega a defenderse, pensando que es la única manera en la que puede salvar a Aida. Es condenado a muerte, pero será Aida quien haga el último sacrificio.

Estrenada el 24 de diciembre de 1871 en el Teatro de Ópera del Jedive del Cairo, y ahora una vez más representada en Praga, Aida es una obra típica, y excelente, de Verdi. A pesar de su título, Aida cuenta con dos roles principales femeninos, y Verdi aprovechó la dinámica de la trama, y la relación de ambos personajes con Radamés, para crear parte de su mejor música.

Ritorna vincitor!, que Aida canta para describir su lucha por reconciliar su amor por Radamés con su devoción por su padre, es comparable con la angustia que expresa Amneris en el dueto L'aborrita rivale a me sfuggia... Già i Sacerdoti adunansi, desgarrada entre lo que ella siente por Radamés y su desesperación por lo que ella ve como la traición de éste. En Aida los roles de soprano y mezzosoprano son como dos caras de una misma moneda artística que Verdi tira al aire para ofrecer una clase magistral sobre el poder emotivo de la ópera.




image Aida, G. Verdi / Národní divadlo